miércoles, 8 de febrero de 2012

La oración de hoy con mis alumnos. Yo creo en...


Todos los años, en la oración de la mañana, siempre hay un día en el que les planteo a mis alumnos, en este caso de 1º de ESO, que razonen los argumentos de su fe, y que manifiesten en qué creen. Suelo comenzar la oración diciéndoles que en la Iglesia los cristianos solemos basar nuestra fe en el Credo, que contiene, por decirlo de alguna manera, las "verdades oficiales", pero que también hay otras verdades y convicciones más nuestras, más intimas que complementan al Credo y son un valor añadido, un soporte de nuestra fe.

Les ponía yo como ejemplo las "verdades" de mi fe, para que calentaran motores, y entendieran lo que les estaba pidiendo: 
Que yo creo en que todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad, y en que todos deseamos y tenemos derecho a buscar la felicidad.
Que creo en los valores de la familia, y en mi familia concreta como acompañantes vitales de mi vida.
Que creo en que en principio debemos pensar bien de los demás y confiar en ellos, que debemos cultivar un modo de vida esperanzado, y aceptar la lógica de la gratuidad.
Que creo en que Dios no tiene que ver nada y no tiene la culpa cuando viene una mala racha ni tuvo nada que ver cuando han muerto algunos familiares jóvenes consumidos por un cáncer o mi propio padre (hace 25 años ya, siendo yo un joven aún en bachillerato), que Dios sufre con nosotros cuando estamos pasándolo mal, que Él es la fuerza de nuestra fuerza, que nos alienta, y siempre permanece a nuestro lado.
Y que nuestra fe, cuando es una convicción fuerte, no tiene por qué cambiar en función de cómo nos vaya en la vida.
Creo que hay que estar al lado de los que son más frágiles, y acompañar sus procesos, denunciar la injusticia que muchas veces les pasa.
Les dije también que creo que sus padres les quieren incondicionalmente aunque les regañen muchas veces.
Creo que la Iglesia no es infalible, pero la queremos como lugar de encuentro, como servidora de todos, como referente para esta sociedad, como cobijo para los desesperados.  
(algunas de las cosas que acabo de expresar no las he llegado a decir esta mañana, para que ellos pensaran y procesaran sus propios pensamientos y convicciones).

Y ellos han dicho cosas la mar de interesantes. Las expresaré parafraseando un poco y uniendo algunas ideas que han expresado entre varios. Manifiestan y creen firmemente que:
  • Debemos ser buenas personas con todos para conseguir ser un reflejo de Dios.
  • No basta con compartir dinero, también tenemos que ayudar (con nuestro tiempo)
  • Todos tenemos el derecho a soñar y a ser libres.
  • Que todas las personas tienen derecho a vivir, hayan nacido donde hayan nacido. Que los de Haití o Camerún viven una gran injusticia en sus vidas.
  • En el amor que Dios aporta al mundo.
  • Que cada persona es especial, y aporta a la clase lo que es. Que todos necesitamos el cariño de los demás. Que debemos ser amables unos con otros.Que todas las personas tienen valor.
  • Creo en el servicio y la alegría, ya que cuando ayudamos a alguien nos sentimos felices y hacemos feliz a quien ayudamos.
  • Que los buenos gestos unen a las personas, y que una sonrisa o una mirada puede salvar un día.
  • Que por muchas dificultades que encontremos en el camino, Dios nos ayuda y acompaña. Y que hay que estar fuertes para poder superar los momentos duros de la vida.
  • Que la verdad y el bien siempre salen adelante.
  • Que todo el mundo tiene derecho a la educación, a la comida todos los días, a la sanidad, a vivir bajo un techo, a que se le escuche y respete.
  • Que las religiones se deben respetar unas a otras.
  • Que la pobreza se puede extinguir con la ayuda de todos.
  • Que Dios no provoca los accidentes ni las muertes.
  • Que Jesús resucitó, que es el Hijo de Dios y que al final de los tiempos seremos salvados.
  • Creo que las guerras son un fracaso, y espero que la paz algún día será mundial.
  • Que la gente saldrá adelante en la vida si se esfuerza y no pierde la esperanza.
  • Que nosotros somos libres de hacer las cosas bien o mal, y Dios es nuestra conciencia. 
  • Que el futuro sea mejor o peor depende de nosotros. Que entre todos podemos crear un mundo mejor.
  • Que la Naturaleza es de todos y para todos, y por eso debemos cuidarla.
  • Que hay que estar atentos a nuestro alrededor porque hay personas muy cerca que lo pasan mal.
  • Creo en el amor, en la vida, en la paz, en la amistad, en los valores humanos, en la felicidad, en Dios, en los amigos, en la buena suerte, en el futuro, en la misericordia, en el Jesús que hizo el bien.
  • No creo que Dios crease el mundo, en este tema me inclino más por la ciencia. Creo en la solidaridad, en la paz, y mucho, mucho en la familia.
Insisto en que debemos alimentar la interioridad de nuestros niños. Para tener 12 años, aquí tenemos una buena muestra de lo que nos pueden enseñar a los adultos. 
Si quieres oír este artículo, lo he subido a Goear, para hacer una prueba rápida con Audacity (editor gratuito de audio, y podérselo luego contar a mis alumnos de Informática):



En resumen: rezar oraciones aprendidas está muy bien, nos ayuda a marcar momentos de nuestra vida importantes, momentos en una celebración, o expresar lo que comunitariamente creemos como iglesia universal. Pero creo que también tiene mucho valor la actitud orante en la vida (Joan Chittister - El aliento del alma - Salterrae), que nos permite elaborar nuestras propias oraciones, nuestras propias convicciones. Una actitud orante nos ayuda a ver a Dios en todas partes, a dar gracias a Dios en todas partes, a confiar en Dios en todo momento, a vivir intensamente implicados en el mundo y disfrutando de él de manera consciente. Qué difícil ir por el mundo con una actitud orante.
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