domingo, 1 de diciembre de 2013
Como cristianos, denunciamos unas políticas injustas con los más vulnerables
Esta mañana he acudido a la puerta del Ministerio de Hacienda a una convocatoria de la HOAC (Hermandades Obreras de Acción Católica) y otros al menos treinta colectivos más, en la que se nos animaba a denunciar lo que está pasando durante estos últimos años, en los que en Europa y España se legisla contra los ciudadanos, dejando en la cuneta a miles de personas con bajadas de sueldos, despidos masivos, rescates a bancos y no a personas, recortes generalizados en multitud de servicios sociales, falta de financiación para políticas sociales... Todo esto además, a través de una cultura del miedo, recortando libertades y derecho a la palabra.
Como cristianos creo que no debemos quedarnos callados, y debemos denunciar lo que está pasando, cuando quien mueve los hilos del mundo empobrece a una amplia mayoría. Hoy era un día para mostrar nuestra indignación y pedir un cambio de rumbo en las políticas sociales y económicas.
Con nuestra forma de vida también debemos contribuir al Bien Común, ayudando a dar la vuelta al sistema. Queremos un sistema económico que dé prioridad al ser humano, una opinión pública formada y que no sea amedrentada, un sistema bancario que facilite el crédito a empresas y familias para generar empleo y al servicio de la economía real, un Estado al servicio del Bien Común. Y el Papa Francisco está hablando claro últimamente al respecto.
Seguro que el buen Dios está de nuestra parte y nos acompaña.
Después de mostrar nuestra indignación, girando en corro con los carteles, un grupo de personas de diferentes colectivos han hecho una performance en la que se denunciaba la avaricia del sistema de una forma muy original y vistosa. Sí se puede.
Os dejo aquí unas fotos que he tomado. (Por cierto, la segunda es un vídeo).
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